Y ahi les va una más para mi lista, pues bien, Saúl y yo fuimos de vacaciones al maravilloso Puerto Vallarta, México, llegamos en la noche, el mar y la luna son maravillosos¡¡¡¡ en fin...nos hospedamos y programamos lo que hariamos al día siguiente para divertirnos a lo máximo, amaneció, desayunamos en la terraza de la habitación contemplando el mar y el cálido clima, a él le gusta vestirme los fines de semana, él elige mi ropa, a mi me encata que lo haga, definitivamente soy su niña su "habibe", me vistió con overol y tenis y nos fuimos a la aventura, yo decidi el primer día donde comeriamos y adonde iriamos, asi que tempranito dimos marcha a nuestro itinerario. Todo iba muy bien pero....en una plaza al llegar al mercado de artesanias me enamore de unos aretes (pendientes) preciosos, me detuve y le pedi que me los comprara, Saúl no acostubra gastar dinero en baratelas a no ser que en verdad sea necesario o tenga un motivo justificado, "caprichos no" y muy rara vez lo convenzó y para variar la respuesta fue "NO" son demasiado costosos Any, mi reacción (o error) fue ponerme seria solamente, continuamos el paseo y él me pedia opinión de lo que a él le gustaba, yo me comportaba indiferente, hasta que me arrincono en uno de los pasillos y me dijo con voz amenazante-¡¿que te pasa?¡ ¿porque estas actuando asi? yo con cara de puchero conteste - ¿porque no me quieres comprar esos aretes, me gustan? la respueta nuevamente fue "NO" y ya te dije el porqué, definitivamente me impone mucho cuando me habla en esa actitud, pero....como buena spankee continue con mi mal modo, y volvi a insistir ¡anda compramelos si?¡ su respuesta fue - "Any? ¡basta¡" yo solamente asente bajando la cabeza, durante el recorrido me ofrecia cosas para comer, para comprar pero yo no quería nada, ¡lo reconozco estaba con berrinche¡ y en una de esas ¡plasss¡ -¡autch¡¡¡¡ recibi inesperadamente un buena nalgada que me hizo doblar las piernas y me ardio como alcohol en una herida, me quede sin habla, él nuevamente me orillo hacia una esquina del pasillo y me dijo - ¡si continuas con esa actitud, te daré una buena aqui mismo¡- ¿eso quieres¡?- No porfavor¡ le contesté, pero mi actitud seguia igual, el colmo fue cuando llegamos al restaurant que YO elegí para comer, me pidio que ordenara y yo conteste "nuevamente" de mal modo ¡no tengo hambre! -ah,¡ no tienes hambre? -o.k- entondes ordenare yo - él ordenó su comida y ordeno mi comida tambien pero para llevarla al hotel, permaneció callado durante toda la comida y yo leyendo una revista, al terminar de comer suspiro se recargo en la mesa y me dijo con esa mirada que conozco y que se que mis nalguitas la pasaran muy mal: - muy bien Any - ¡te felicito¡ ¡lo lograste¡ me has arruinado el día, yo con voz temerosa conteste: ¡no te enfades¡ ¡lo siento¡ él contesto - ¿a ver, después de que me arruinaste el día me pides que no me enfade y además lo sientes?, ¡¿sabes qué?¡ mejor vamonos y no digas nada por favor¡, llegamos al hotel me dijo que subiera a la habitación y que lo esperara en el rincón y así lo hice, sabia que estaba en verdad enfadado, cuando él entro a la habitación sirvio en un platito mi comida y me ordenó que me acercara a comer, me acerque a la mesa pero....no tome ni el tenedor, él me dijo -Come por favor- ¡no tengo hambre¡ contesté docilmente, me levantó de la mesa y me propino dos nalgadas bien dadas y me dijo nuevamente - vas a comer ahora y todo, entendiste¡? con llanto y sentimiento le respondí con la cabeza - "no" - y me llevó a la cama, me desabrochó el overol, me bajó el pantalón, me puso en sus rodillas y ¡plass, plass, plasss.....¡ tras regaños como -¡eres un malcriada y yo tengo la culpa por consentirte tanto¡- bajo mi pantaleta y continuo, al terminar me volvio a vestir me llevó nuevamente a la mesa y me ordenó comer, como pude y saboreando mis lagrimas casi termine todo y cuando revisó mi plato me dijo -¡todo¡- yo conteste - ya no puedo comer más - me volvió a levantar de la mesa me llevó a nalgadas a la cama, me pusó en sus rodillas se quitó el cinto (que lo ha usado solo dos veces en 7 años de relación) y me propino otra paliza a calzón quitado, me volvió a vestir me llevo nuevamente a la mesa, me dejó llorando sin control ahi sentada y él salió de la habitación, cuando regresó yo ya había terminado, lavado mi plato y ordenado la habitación, no me dirigio la palabra hasta una hora despues, para mi eso fue más doloroso que la paliza que me habia propinado, aproveche que miraba la TV en el reposet y me acerque, abrace sus rodillas y le pedi una disculpa, me sento en su regazo y me abrazo, no me pude contener y me solte a llorar como una niña totalmente desprotegida, me dijo que de verdad se habia disgustado, que él tambien se habia sentido muy mal por haber sido tan duro conmigo y que porfavor no lo volviera a provocar de ese modo. Me puso cremita en mis nalguitas me puso el pijama y ¡a dormir se ha dicho¡, al siguiente día continuamos felizmente nuestras vacaciones, oooh¡ Puerto Vallarta, como olvidarte?
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